Como suele pasarme entre las noticias en la radio, y viendo un poco de información en internet me he enterado de esta noticia tan solo a medias.
La verdad es que tampoco se sabe demasiado al respecto, con las líneas telefónicas y móviles colapsadas se ha podido contactar muy poco con la ciudad de Haití.
La ayuda de muchos países no se ha hecho esperar: desde países del propio continente, hasta ayuda desde el viejo mundo; la ayuda humanitaria se ha enviado ya y los souvenirs se preparan en muchos países para ser enviados lo más pronto posible.
Yo no viví el terremoto de México en el 85, me cuentan que fue terrible aquellos que lo vivieron, me cuentan que edificios enteros cayeron de un momento a otro, que escuelas y hospitales lo hicieron por igual, me cuentan que la ciudad era un caos, me cuentan que encerrados en sus casas muchos oían las noticias sin atreverse a salir a las calles y viviendo de lo estrictamente necesario mientras la ciudad que conocieron desaparecía, me cuentan que desde diferentes estados de la Repúbica y también a diferentes países llegaban las noticias de que la ciudad de México había desaparecido!, todo eso y mucho más me es contado por muchas personas cuando se me ha ocurrido preguntar por el 85.
Y hoy me pregunto si algo similar esta pasando en Haití, la respuesta no la tengo y muchas veces me quedo pensando si realmente quiero saber la respuesta, si realmente quiero saber todo lo que esa gente esta sufriendo.
Recuerdo ahora un comentario que vi en una pagina de internet, en un foro, cuando varias personas se peleaban por reconocer el trabajo actoral de sus paisanos diciendo que estos eran mejores que los de los demás países. Uno de ellos dijo: al diablo con eso! yo simplemente soy habitante del mundo y reconozco el trabajo de todos y no los juzgo por su nacionalidad.
Creo que a veces las fronteras nos dividen mucho como personas y más de una vez hemos visto las negativas consecuencias de un nacionalismo exacerbado llevado hasta sus últimas consecuencias.
Estoy segura de que en estos momentos olvidaremos fronteras y ayudaremos a los haitianos en la desgracia que les ha ocurrido, ¿Quien tendría el corazón tan duro como para no hacerlo?.
Sin embargo es solo en este tipo de ocasiones que los países se unen por un objetivo común, se dejan de peleas y se ponen a trabajar conjuntamente.
No olvidemos que a pesar de las fronteras todos somos habitantes de este mundo y debemos saber vernos como iguales en ese sentido y en muchas otras ocasiones, no solo en la desgracia.
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Creo que el temblor de Haiti es mucho peor el que se llego a vivir en la ciudad de México en el 85, esto por varias razones: primero por que el temblor destruyo y afecto más de lo que afecto en su momento a nuestra capital, segundo por que su gobierno y por tanto su sociedad es más desorganizada, tercero por que ellos conforman el país más pobre de latinoámerica, cuarto por que el grado de ignorancia y negligencia que existe en ese país, quinto y no menos importante por que con el fabuloso pretexto del terremoto el ejército de Estados Unidos ahora se ha instalado en su país... creo que su situación en definitiva es más preocupante y complicada. Por otra parte coincido en el hecho de que hay que olvidarnos de las fronteras, pero primero lo deberíamos hacer a nivel local!! para después hacerlo a nivel internacional...
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